Tras uno de los peores terremotos ocurridos en Tailandia y Myanmar, la Iglesia católica se ha implicado muy activamente para ayudar a los miles de afectados. Hasta el momento, el número de víctimas mortales supera las 2.700 y se prevé que la cifra continúe aumentando
«El mayor desafío en este momento es acceder a las zonas afectadas. Además, según los protocolos del gobierno, los voluntarios y organizaciones extranjeras aún no han recibido autorización para ingresar al país. No obstante, la Iglesia católica está facilitando los procedimientos para agilizar la llegada de la ayuda», afirma el padre Rocco, misionero Camilo.
«Los supervivientes necesitan refugio temporal, alimentos enlatados, agua potable y medicinas. La inestabilidad política complica aún más la labor de las organizaciones humanitarias, que deben acelerar su respuesta».
Camillian Disaster Service International (CADIS) Tailandia y Caritas Tailandia se están coordinando y han debatido posibles estrategias de asistencia, el establecimiento de contactos locales y el lanzamiento de una campaña de recaudación de fondos. También se ha abordado la posibilidad de entablar diálogo con el gobierno de Myanmar para movilizar equipos de respuesta a desastres y coordinar la labor de médicos y personal de enfermería en la atención de emergencias sanitarias.
Fuente: Agencia Fides